Qué hacemos

Apoyamos a jóvenes que egresan del sistema de protección residencial infantil.

¿Qué queremos lograr?

Que los adolescentes y jóvenes que egresan de residencias de protección construyan un proyecto de vida propio, con metas concretas y alcanzables, que les permita avanzar en su transición hacia una vida adulta plena, autónoma e interdependiente, acorde a lo que ellos y ellas entienden por una 'buena vida'.

La realidad que queremos cambiar respecto al egreso de residencias:

Cada año, cerca de 400 jóvenes alcanzan la mayoría de edad bajo el servicio de  protección estatal en Chile y deben egresar del sistema residencial de protección. Uno de cada tres (162) egresa solo, sin contar con una red familiar a la que acudir. Las emociones que más se repiten al momento del egreso son el miedo y la incertidumbre.

La falta de preparación para la vida independiente es generalizada: más del 40% de los jóvenes que egresan carece de habilidades básicas, el 40% no sabe pagar cuentas básicas (cifra que llega al 56% a los 14 años), solo el 29% sabe postular a un trabajo de forma autónoma, y solo 133 jóvenes bajo cuidado residencial cursan educación superior en Chile. A esto se suma que el 53% de los niños, niñas y adolescentes del sistema residencial presenta problemas de salud mental.

Esta es la realidad que Candelaria Apoya busca cambiar, acompañando a cada joven en su transición hacia una vida adulta autónoma e interdependiente.

Fuentes:

Figueroa, F., & Karin, C. (2026). Niñez vulnerada en Chile: La crisis del cuidado alternativo residencial. IdeaPaís.

Banco Mundial & SPE UC (2026). Tránsito a la Vida Interdependiente de Adolescentes y Jóvenes del Sistema de Protección Infantil en Chile — Informe de Diagnóstico y Análisis Situacional. Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Nuestros programas

Acompañamos a adolescentes y jóvenes que egresan del sistema residencial para que construyan un Plan de Vida con sentido, con acciones y metas concretas que los acerquen a su propia idea de una “buena vida” y a una adultez plena, autónoma e interdependiente.

Impulsamos el acompañamiento de jóvenes egresados del sistema residencial a través de iniciativas locales que respondan a sus necesidades reales. Apoyamos proyectos en territorio que fortalecen las redes comunitarias disponibles para los jóvenes al momento de su egreso, promoviendo vínculos sostenibles y oportunidades concretas en su entorno.

¿Cómo lo hacemos?

Trabajo
colaborativo

La fundación articula esfuerzo junto a las residencias de protección, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil, creando redes de apoyo integradas que aumentan las posibilidades de éxito para los jóvenes acompañados.

Modelo centrado en fortalezas y soluciones

Este modelo invita a los jóvenes a imaginar y construir un futuro deseado mediante la definición de metas concretas y alcanzables. A su vez, reconoce a la persona como experta de su propia vida, promoviendo su participación activa en el proceso de cambio.

Enfoque sensible al trauma

 Reconocemos el impacto del trauma, respetamos el ritmo individual, y buscamos evitar la revictimización. Nos guiamos por el marco HOPE (Tufts university), que muestra cómo las experiencias positivas pueden contrarrestar los efectos de la adversidad temprana.

Vínculos seguros

Guiados por la evidencia, consideramos el vínculo como un mecanismo de cambio en sí mismo (relationship-based practice, Feather et al., 2024). Nuestra intervención se orienta a generar relaciones significativas con adultos de referencia, pares y comunidades, que acompañen a los jóvenes en sus trayectorias y fortalezcan su sentimiento de pertenencia, seguridad y confianza.

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