Qué hacemos

Apoyamos a jóvenes que egresan del sistema de protección residencial infantil.

¿Qué queremos lograr?

Que adolescentes y jóvenes construyan un proyecto de vida propio, con metas concretas y alcanzables, que les permita avanzar hacia una vida adulta plena, autónoma e interdependiente, acorde a lo que ellos y ellas entienden por una “buena vida”.

La realidad que queremos cambiar respecto al egreso de residencias

Nuestros programas

Acompañamos a adolescentes y jóvenes que egresan del sistema residencial para que construyan un Plan de Vida con sentido, con acciones y metas concretas que los acerquen a su propia idea de una “buena vida” y a una adultez plena, autónoma e interdependiente.

Impulsamos el acompañamiento de jóvenes egresados del sistema residencial a través de iniciativas locales que respondan a sus necesidades reales. Apoyamos proyectos en territorio que fortalecen las redes comunitarias disponibles para los jóvenes al momento de su egreso, promoviendo vínculos sostenibles y oportunidades concretas en su entorno.

¿Cómo lo hacemos?

Trabajo
colaborativo

La fundación articula esfuerzo junto a las residencias de protección, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil, creando redes de apoyo integradas que aumentan las posibilidades de éxito para los jóvenes acompañados.

Modelo centrado en fortalezas y soluciones

Este modelo invita a los jóvenes a imaginar y construir un futuro deseado mediante la definición de metas concretas y alcanzables. A su vez, reconoce a la persona como experta de su propia vida, promoviendo su participación activa en el proceso de cambio

Enfoque sensible al trauma

Reconocemos que muchos jóvenes que egresan del sistema de protección han vivido situaciones de adversidad, pérdida o vulnerabilidad. Nuestro enfoque reconoce el impacto del trauma, respeta el ritmo individual, ofrece espacios seguros de contención y busca evitar la revictimización.

Vínculos seguros

Acompañamos desde el vínculo, la escucha y la coherencia. Nuestra intervención se orienta a generar relaciones significativas con adultos de referencia, pares y comunidades, que acompañen a los jóvenes en sus trayectorias y fortalezcan su sentimiento de pertenencia, seguridad y confianza.

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